La dextrosa cultivada, también conocida como azúcar fermentada o azúcar cultivada, es un agente antimicrobiano natural producido mediante la fermentación controlada de dextrosa (típicamente de maíz, caña de azúcar o remolacha) utilizando bacterias de grado alimentario. Este proceso genera ácidos orgánicos (principalmente propiónico, láctico y acético) y péptidos que inhiben el crecimiento microbiano, lo que la convierte en una alternativa de etiqueta limpia a los conservantes sintéticos en la industria alimentaria. En carnes listas para consumir (RTE), se aplica comúnmente para controlar patógenos como Listeria monocytogenes, que es una gran preocupación debido a su capacidad para crecer a temperaturas de refrigeración y persistir en entornos de procesamiento.